Travesía por el Gualeguay

 

Este finde 7 y 8 de Noviembre nos fuimos a Rosario del Tala, a la Travesía Aniversario del "Club de Pesca y Remo". Salimos el sábado temprano, cargamos los botes, el equipo y nos fuimos mateando tranquilos. Cuando faltaba poco para llegar nos avisaron.....que se había suspendido....porque hacia dos dias que llovía, lo que hacía imposible la búsqueda de los botes desde el destino por camino de tierra. Decidimos ir igualmente y remar por nuestra cuenta, ya que habíamos hecho tantos km. Cuando llegamos Marinés había despertado otros miembros del club y aparecieron para salir a navegar (pero en lanchitas con motor 3.5 HP). Al final salimos: Marinés en un Yamana, otros tres botes motorizados (uno fumigaba contra el Dengue) con dos tripulantes cada uno, Beto y yo (Julian).
No se imaginan lo que es el Gualeguay...me encantó. Tiene mucha vegetación en los costados, hay arenales por todos lados y lugares como para acampar.
En los montes se pueden encontrar cantidad de variedades y hasta algunos árboles centenarios. Hicimos caminatas en el monte y también en los pajonales ya que nos mostraron que ahí todavía hay coloradas (martinetas) e hicimos levantar algunas. Que suerte que no estén totalmente extinguidas y que bueno sería que cuiden que no las cacen.
Hay ciervos axis y guiados por Ricardo Hartmann, un experto, seguimos sus huellas y vimos palos descortezados por la cornamenta, pero no logramos avistar ninguno, seguro por la charla y las risotadas.
Pescados no parece haber muchos, solamente lograron pescar una pieza que nos obsequiaron y le hicimos los honores a la noche. Si se observa que hay sábalos.
Teníamos viento en contra y se hicieron pequeñas olitas que sumadas a algunos remansos y algún banquito de arena, hicieron mas linda la remada.
Almorzamos con el grupo en un arenal con sombra. Nos hicieron probar salame de cordero, de ciervo y porsupuesto no faltó algún beberaje.

Finalmente paramos en un arenal, donde mateamos y charlamos, luego los lugareños volvieron, y aunque nos insistieron para que volvamos para comer cordero a la parrilla a la noche, como queríamos acampar, les agradecimos y nos quedamos.
Cenamos pescado asado, luego ibamos a hacer un guiso, pero Marinés nos había obsequiado un chorizo parrillero, así que desistimos del guiso por éste. Nos quedamos un rato más charlando al lado del fogón y después nos fuimos a las carpas a descansar.
A la mañana fue un concierto de pájaros que no se imaginan. Claro, como el monte está lleno de moras, hay cantidades de aves. Pude ver algunas especies que nunca había observado, entre ellas tacuaritas azules y otra que parece tacuarita también pero que tiene unos 5 colores.
Lamentablemente lo bueno dura poco y debimos volver para retornar a Paraná, previo almuerzo en las instalaciones del Club, pero quedamos con ganas de volver por mas días a disfrutar del hermoso río Gualeguay y a compartir con su amable y alegre gente. Muchas gracias !!!!